SER MADRE O SER MUJER, ESA ES LA CUESTIÓN.

 ¿Quién de ustedes no ha sentido alguna nostalgia de su vida antes de Bebé? No hablo aquí de baby blues o “depresión posparto”, sino de este proceso tan rápido que es de pasar de mujer a mamá. La llegada de Lou ha sido el mejor día de mi vida, recuerdo que lloré de alegría durante una hora teniéndola en mis brazos por primera vez. Luego de cuatro días en servicio de maternidad (así es el sistema médico en Francia), me sentía con una energía insaciable, harta de estar encerrada en un cuarto, lleve a mi hija de 4 días a una exposición de fotografía con una amiga. Realmente, me sentía tan orgullosa de mi hija.

Quinto día de yo como mamá.

Pero, a veces, me ponía a observar a los jóvenes, de estos que no tienen hijos todavía, que están el liceo o empezando la universidad, y me daba nostalgia. ¿A dónde se fue el tiempo en el que asistía a huelgas? Las tardes enteras en los cafés en volver a hacer el mundo con los amigos, las fiestas universitarias, las reuniones en los apartamentos de los otros en tocar música, y filosofar, y enamorarse de las ideas de un chico en la multitud…

Salidas al sol con Lou y las aleras. (Niza-Francia)


¿Será que todo esto ya se acabó? ¿Ahora sólo seré una mamá?

Esta parte me costó un poco asimilarla, a veces la gente nos ve en la calle con coche y pañalera y los únicos temas de discusión que se les vienen en la mente son los de maternidad: “¿Le da pechito o pepito?” “¿Duerme de noche?” “¿Hace pupú verde?” y de mis respuestas a estás problemáticas, unos consejos más excéntricos los unos que los otros, los cuales he tenido que escuchar con mucha paciencia.
No, no es la maternidad en sí el problema. Pienso que es como la sociedad ve a las mamás. No pienso que ser madre es menos que ser mujer, pero el contrario tampoco me parece correcto.

SER MADRE DEBERÍA DE HACERME SENTIR UNA MUJER PODEROSA.

Pero la sociedad decide ponernos en una casilla, moralizándonos sobre nuestra manera de ejercer nuestra maternidad cuando en realidad, cada madre tiene que ejercer su poder de madre como lo desea.

A mi regreso a Honduras (Lou tenía 5 meses), escuché por primera vez de un mal asesino llamado “sereno”… Creo que solamente en Ámerica Central  evitamos este airecito húmedo como la peste. Creo que nunca me había preocupado antes por dejar secar la ropa de Lou en pleno sereno o estar afuera con ella en mero sereno antes de ser víctima de la creencia en Honduras. Asistí con ella a nuestra primera reunión familiar desde su nacimiento. ¿Qué me pasó por la cabeza salir a tomar aire con ella? Una tía sacó un mantel de mi pañalera (la gente se puede permitir tener acciones tan imprudentes como ponerse a buscar en las pertenencias de los demás) y corrió hacia mí gritando que “¡EL SERENO!” seguida de otras mujeres mortificadas por mi acción. Me taparon yo con bebé que ni podía respirar. Y ahí fue que la gota de agua derramó el vaso.

Disfrutando del sereno con Lou.


A partir de este día, ya no iba a aceptar que los demás se entrometan, mi objetivo siendo obviamente no matar a mi bebé. Este mito del sereno no tiene ningún fundamento científico por lo que mande a volar a todas las mujeres, diciéndoles que no aceptaría lecciones de nadie hasta que se me nazca pedir un consejo. Y nunca me nació ya que todas estas “mujeres-madres” se permitían bombardearme de anécdotas y consejos moralizadores sin pedir mi opinión.
A todas estas madres que se sienten más agobiadas por el bombardeo de pseudo-consejos y mandamientos que se les dan, más que por el sueño esporádico de su bebé, solamente quisiera decirles que ustedes lo hacen perfectamente. Su hijo/a es de usted, es su sangre y su joya, no dejen que nadie más les diga que hacer al respecto a menos que sea su pediatra por cuestión de salud.

Exposición de Dalí en el MIN (Tegucigalpa-Honduras) 


LA FELICIDAD DE SU BEBÉ DEPENDE DE SU FELICIDAD.

La brisa del Mar del Mediterráneo (o variación del sereno haha!)


Si eres una mami feliz, entonces quiere decir que no te estás preocupando de las opiniones de los demás. Una mami feliz tendrá a un bebé feliz. Cuando sentía que me estaba preocupando demasiado, elegía llamar a una amiga e ir por un café para conectarme con el mundo exterior (de preferencia si la amiga no tiene hijos, haha!). Tú también puedes encontrar la manera de sentirte un poco menos mamá y más mujer, viendo a un grupo de amigos, disfrutando de una sesión de compras (sólo para ti) y delegando a Papá o bien, abuelos y tíos de vez en cuando.

Confío en tí, Papá. <3


Si eres mamá primeriza, te invito a contar por acá como te sentís. Este espacio es especialmente para desahogarse, a veces lo necesitamos.

Abrazotes para ti,


Alexia.

Commentaires

Articles les plus consultés